Hora Santa
Queridos hermanos, hoy Jesús nos invita a vivir una Hora Santa especial, pidiéndole a Él que sane nuestras vidas. Jesús está presente y vivo en la Eucaristía: viene a tocar nuestros corazones, nuestras familias, a los enfermos y a todo aquel que necesita de su amor. Hoy nosotros alzamos nuestras manos para recibir a nuestro Señor Bendito y Alabado.
Cristo te espera:

INICIO DE EXPOSICIÓN AL SANTÍSIMO SACRAMENTO
Sacerdote: Seas por siempre bendito y alabado.
Pueblo: Mi Jesús sacramentado (3 veces).
Padre nuestro, Ave María y Gloria
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.
Dios te salve,
María, llena eres de gracia;
el Señor está contigo.
Bendita Tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre
y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de Inicio
Hoy estamos reunidos ante ti, Cristo Eucaristía, y queremos pedirte que sanes a los niños, a las familias, a los ancianos, a los que están postrados en un hospital, y también que sanes nuestro interior, nuestras heridas espirituales.
Con fe y confianza, te presentamos nuestras intenciones personales en silencio, pidiendo que obres en nuestras vidas.
Amén.
Cantamos Rey de mi Vida – Letra
Quiero alabarte sin parar todo los días
Que tu presencia sea el anhelo de mi vida
Yo quiero hacer tu voluntad
Señor yo te quiero agradar
Y quiero darte siempre el primer lugar
Yo quiero darte siempre el primer lugar
Si tu eres el rey
El rey de mi vida
El número uno en mi corazón
A ti yo te rindo todo lo que soy
Si tu eres el rey
El rey de mi vida
El número uno en mi corazón
A ti yo te rindo todo lo que soy
Quiero adorarte sin parar todo los días
Que tu presencia sea el anhelo de mi vida
Yo quiero hacer tu voluntad
Señor yo te quiero agradar
Y quiero darte siempre el primer lugar
Yo quiero darte siempre el primer lugar
Si tu eres el rey
El rey de mi vida
El número uno en mi corazón
A ti yo rindo todo lo que soy
Si tu eres el rey
El rey de mi vida
El número uno en mi corazón
A ti yo te brindo todo lo que soy
Si tu eres el rey
El rey de mi vida
El número uno en mi corazón
A ti yo te brindo todo lo que soy
Si tu eres el rey
El rey de mi vida
El número uno en mi corazón
A ti yo te brindo todo lo que soy
Si tu eres el rey
El rey de mi vida
INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Oración
Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles,
y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Envía tu Espíritu y serán creadas todas las cosas.
Y renovarás la faz de la tierra.
¡Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo!,
concédenos que sintamos rectamente con el mismo Espíritu
y gocemos siempre de su divino consuelo.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén.
De rodillas, en humildad, abrimos nuestros corazones. Pedimos la intercesión del Espíritu Santo, que su fuego descienda sobre nosotros como en el día de Pentecostés. Que su presencia nos transforme, llene nuestra vida, llene nuestra alma; Espíritu de Dios lléname.
CANTO 2: Espíritu de Dios
Espíritu de Dios
Llena mi vida
Llena mi alma
Llena mi ser
(Coro)
Lléname, Lléname
Con tu Presencia lléname, lléname
Con tu poder lléname, lléname
Con tu Amor
y lléname…. (Coro)
ORACIÓN POR LA SALUD DE LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES

Lectura del Santo Evangelio según San Marco (5, 35-43)
Mientras estaba todavía hablando, llegaron algunos de casa del jefe de la sinagoga para decirle:
«Tu hija ha muerto. ¿Para qué molestar más al Maestro?» …..
Jesús, sin hacer caso de lo que decían, dijo al jefe de la sinagoga:
«No temas; basta que tengas fe.»
Y no permitió que lo acompañaran más que Pedro, Santiago y Juan, hermano de Santiago.
Llegaron a la casa del jefe de la sinagoga, y Jesús vio la agitación y a los que lloraban y gritaban.
Entró y les dijo:
«¿Por qué tanto llanto y alboroto? La niña no está muerta, sino dormida.»
Se reían de él.
Entonces Jesús echó a todos fuera y, tomando consigo al padre y a la madre de la niña y a los que lo acompañaban,
entró donde estaba la niña.
La tomó de la mano y le dijo:
«Talitá kum», que quiere decir: «Niña, a ti te digo, levántate.»
La niña se levantó inmediatamente y comenzó a caminar, pues tenía doce años.
Todos quedaron asombrados.
Jesús les ordenó insistentemente que nadie lo supiera y les dijo que le dieran de comer a la niña.
Palabra del Señor.
— R. Gloria a Ti, Señor Jesús.
Meditación: Jesús nos muestra en este pasaje su ternura y poder. Para Él no hay situación imposible: basta creer.
Así como devolvió la vida a la hija de Jairo, también hoy toca con su mano a cada niño enfermo,
a cada familia que sufre, y nos recuerda: “No temas; basta que tengas fe”.
Oración
Señor Jesús, hoy ponemos en tus manos a todos los niños y adolescentes.
Protégelos de todo mal, concédeles salud en el cuerpo y pureza en el corazón.
Dales la alegría de crecer bajo tu amor y la fortaleza de caminar siempre en la fe.De manera especial, queremos presentarte a todos los niños que sufren enfermedad: en sus hogares, en los hospitales, en los refugios o en las calles.
Señor Jesús, así como tomaste de la mano a la hija de Jairo y le devolviste la vida, toma también la mano de estos pequeños que hoy presentamos ante Ti:👉 [Aquí se mencionan los nombres de los niños de la lista]
Tócalos con tu ternura, fortalece sus cuerpos frágiles, derrama sobre ellos la gracia de tu Espíritu y llena de fe, consuelo y esperanza a sus familias, que confían en tu amor.
Amén.
Padre nuestro, Ave María y Gloria
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.
Dios te salve,
María, llena eres de gracia;
el Señor está contigo.
Bendita Tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre
y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Peticiones:
Hermanos, presentemos al Señor nuestras súplicas por los niños y adolescentes, para que crezcan en salud, alegría y fe. Respondamos todos juntos:
R. Te lo pedimos, Señor.
- Te pedimos, Señor, por todos los niños enfermos, especialmente los que sufren en hospitales o en sus hogares, para que reciban sanación y fortaleza.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por los niños que viven en la calle o en situación de abandono, para que encuentren siempre una mano que los acoja y los proteja.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por los adolescentes que atraviesan momentos de duda o confusión, para que tu Palabra sea luz en su camino y encuentren siempre en Ti esperanza.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por los niños y adolescentes que sufren violencia, abuso o maltrato, para que sean defendidos, sanados y rodeados de amor verdadero.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por los que no tienen acceso a educación ni cuidado digno, para que puedan desarrollarse plenamente y descubrir los talentos que Tú les has dado.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por los jóvenes de nuestras comunidades, para que crezcan en la fe, sean valientes testigos del Evangelio y encuentren en Ti la verdadera alegría.
— R. Te lo pedimos, Señor.
Hacemos un momento de silencio por nuestras intenciones personales, y desde lo más profundo de nuestro corazón le pedimos a nuestro Señor Misericordia y salud.
Elevemos nuestras voces pidiendo tu misericordia, Señor, una misericordia que nos acoge incluso en nuestra fragilidad. Te pedimos hoy por la salud de los niños y adolescentes, para que los sanes de cualquier enfermedad y los protejas. Reconocemos que, a pesar de nuestros errores, siempre podemos acercarnos a Ti con confianza. Por eso, no importa cuántas veces nos equivoquemos, siempre podemos pedir tu perdón. Hoy, una vez más, rezaremos por ellos y por nosotros, pidiendo que nos perdones
CANTO 3: Una vez Más rezaré
Espíritu de Dios
Llena mi vida
Llena mi alma
Llena mi ser
(Coro)
Lléname, Lléname
Con tu Presencia lléname, lléname
Con tu poder lléname, lléname
Con tu Amor
y lléname…. (Coro)
ORACIÓN POR LAS FAMILIAS

Lectura del Santo Evangelio según San Juan (2, 1-11)
Al tercer día se celebraba una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús.
Fue invitado también Jesús con sus discípulos. Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: «No tienen vino».
Jesús le respondió: «Mujer, ¿qué podemos hacer tú y yo? Todavía no ha llegado mi hora».
Pero su madre dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que Él les diga»…
Jesús les dijo: «Llenen de agua esas tinajas». Y las llenaron hasta el borde.
Entonces les dijo: «Saquen ahora y llévenlo al encargado del banquete».
Cuando éste probó el agua convertida en vino… exclamó:
«Tú has guardado el buen vino hasta ahora».
Así, en Caná de Galilea, Jesús dio comienzo a sus signos, manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en Él.
Palabra del Señor.
— R. Gloria a Ti, Señor Jesús
Meditación: En Caná, María se dio cuenta de la necesidad antes que nadie, y con confianza intercedió ante su Hijo.
Hoy también ella, Madre de la Iglesia, intercede por nuestras familias.
Nos recuerda: “Hagan lo que Él les diga”. Si en cada hogar escuchamos a Cristo,
el agua de nuestras dificultades se transformará en el vino nuevo del amor, la alegría y la paz.
Oración
Señor Jesús, ponemos en tus manos a todas las familias.
Sana las heridas que dividen a los hogares: la falta de diálogo, la violencia y el desamor.Que tu Madre Santísima, la Virgen María, interceda siempre por nosotros
y nos enseñe a vivir en unión, fe y esperanza.👉 [Aquí se mencionan los nombres de los niños de la lista]
A cada una de ellas, concédeles tu paz, restaura lo que está herido,
y haz que tu presencia sea el centro de sus hogares.
Llénalas de fe, esperanza y amor verdadero.
Amén.
Padre nuestro, Ave María y Gloria
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.
Dios te salve,
María, llena eres de gracia;
el Señor está contigo.
Bendita Tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre
y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Peticiones:
Hermanos, presentemos al Señor nuestras súplicas por las familias, de manera que son Iglesia doméstica y escuela de amor. Respondamos todos juntos:
R. Te lo pedimos, Señor.
- Te pedimos, Señor, por los padres de familia que están enfermos o debilitados, para que encuentren fortaleza en Ti y sean siempre sostén de sus hogares. Roguemos al Señor.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por los padres y madres ausentes, para que vuelvan a descubrir la importancia de su misión y retornen al camino de la unidad familiar. Roguemos al Señor.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por las familias que viven malestar espiritual, división o violencia, para que tu Espíritu Santo sane sus heridas y les devuelva la paz. Roguemos al Señor.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por todas las madres: las que dan vida, las que educan con ternura, y aquellas que sufren por sus hijos. Concédeles fortaleza, amor y consuelo. Roguemos al Señor.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por la unión de cada familia, para que tu amor sea el centro de sus relaciones y nunca falte el perdón y la esperanz. Roguemos al Señor.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por el nacimiento de nuevas familias, especialmente los jóvenes que se preparan para el matrimonio, para que vivan su vocación con fidelidad y alegría. Roguemos al Señor.
— R. Te lo pedimos, Señor.
Hacemos un momento de silencio por nuestras intenciones personales, y desde lo más profundo de nuestro corazón le pedimos a nuestro Señor Misericordia y salud.
Elevemos nuestras voces pidiendo alabando al único Señor que la Gloria sea solo a ti, nuestro Señor, Rey de la Creación… Levantamos nuestras manos para alabar al Señor de Señores.
CANTO 4: Digno de Alabar
Levanto mis manos
Cierro mis ojos
Para proclamar tu nombre
Dios de poder
Levanto mis manos
Cierro mis ojos
Para proclamar tu nombre
Dios de poder
Digno de alabar, señor
Gloria y majestad
Sean a ti
Rey de la creación
Por siempre
Amén
Digno de alabar, señor
Gloria y majestad
Sean a ti
Rey de la creación
Por siempre
Amén
ORACIÓN POR LOS ANCIANOS Y ENFERMOS POSTRADOS

Lectura del Santo Evangelio según San Marcos (2, 1-12) — Jesús sana a un paralítico
Entró de nuevo en Cafarnaúm, y se supo que estaba en casa. Se reunieron tantos que no cabían ni siquiera junto a la puerta, y Él les anunciaba la Palabra. Entonces vinieron a traerle un paralítico llevado entre cuatro. Como no podían acercarlo a Jesús por la multitud, levantaron el techo encima de donde estaba Él, hicieron una abertura y descolgaron la camilla en la que yacía el paralítico
Al ver Jesús la fe de aquellos hombres, dijo al paralítico:
— Hijo, tus pecados te son perdonados.
Algunos escribas pensaban: “¿Cómo habla así? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?”
Pero Jesús, conociendo lo que pensaban en su interior, les dijo:
— ¿Qué es más fácil: decir al paralítico ‘Tus pecados te son perdonados’, o decir ‘Levántate, toma tu camilla y anda’? Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados…
Dijo al paralítico:
— Yo te lo mando: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
Él se levantó inmediatamente, tomó su camilla y salió a la vista de todos. Y todos quedaron asombrados y glorificaban a Dios diciendo: ‘Nunca hemos visto cosa igual’.
Palabra del Señor.
— R. Gloria a Ti, Señor Jesús
Meditación: Hermanos, en este pasaje vemos la fuerza de la fe y del amor fraterno: cuatro amigos se unieron para llevar al paralítico hasta Jesús, porque sabían que solo Él podía darle vida nueva.
Hoy también, en la presencia real de Jesús en la Eucaristía, traemos en oración a nuestros hermanos enfermos. Muchos de ellos no pueden moverse, otros están postrados en cama o en el hospital; algunos incluso no tienen fuerzas para rezar. Nosotros somos como esos cuatro amigos: los llevamos en nuestra oración y los presentamos a los pies de Cristo.
Jesús no solo sana el cuerpo, también sana el corazón, perdona los pecados, renueva la esperanza y devuelve la paz. Si tenemos fe, Él puede decirle hoy a cada uno de nuestros hermanos enfermos:
“Levántate, toma tu vida en tus manos y camina”.
Confiemos, porque para Dios nada es imposible.
Oración
Señor Jesús, ponemos ante Ti a los ancianos y enfermos postrados.
Consuélalos en su dolor, acompáñalos en su soledad
y dales la gracia de sentirse siempre abrazados por tu amor.De manera especial, hoy te presentamos a nuestros hermanos mayores y enfermos que más lo necesitan:
👉 [Aquí se mencionan los nombres de los niños de la lista]
Dales fortaleza en la fragilidad, esperanza en medio de las pruebas,
y la paz de saberse amados por Ti y sostenidos por nuestra comunidad.
Amén.
Padre nuestro, Ave María y Gloria
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.
Dios te salve,
María, llena eres de gracia;
el Señor está contigo.
Bendita Tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre
y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Peticiones:
Hermanos, presentemos al Señor nuestras súplicas por los ancianos y enfermos postrados, para que siempre experimenten el consuelo de Dios y el cariño de la comunidad. Respondamos todos juntos:
R. Te lo pedimos, Señor.
- Te pedimos, Señor, por los ancianos enfermos y frágiles, para que reciban fortaleza en su cuerpo y esperanza en su corazón. Roguemos al Señor.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por los que viven en soledad o abandono, para que sientan tu presencia cercana y el amor de la comunidad cristiana. Roguemos al Señor.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por los que están postrados en cama, para que encuentren en Ti consuelo en el dolor y paz en medio de sus sufrimientos. Roguemos al Señor.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por los ancianos que ya no pueden valerse por sí mismos, para que nunca les falte el cuidado, la ternura y el respeto de quienes los rodean. Roguemos al Señor.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por los abuelos, para que con su experiencia y fe sigan iluminando a sus hijos y nietos con el testimonio de una vida confiada en Ti. Roguemos al Señor.
— R. Te lo pedimos, Señor. - Te pedimos, Señor, por los médicos, enfermeros y cuidadores que atienden a los enfermos y ancianos, para que realicen su labor con paciencia, amor y entrega. Roguemos al Señor.
— R. Te lo pedimos, Señor.
Hacemos un momento de silencio por nuestras intenciones personales, y desde lo más profundo de nuestro corazón le pedimos a nuestro Señor Misericordia y salud.
En este momento entregamos nuestro corazón y le pedimos a nuestro Señor Jesús que nos Sane, que nos libre del dolor….. Sáname Señor…
CANTO 5: Sáname Señor
Hoy señor Jesús
Vengo ante Ti para alabarte
Hoy señor Jesús
Con Tu poder puedes sanarme
Sáname señor
Hoy quiero vivir
Dame Tu amor
Sin Ti no puedo ser feliz
Sáname señor
Líbrame del mal
Toca el corazón
Para alcanzar la santidad
ORACIÓN DE RESERVA AL SANTÍSIMO SACRAMENTO

Sacerdote: Te diste, Señor, el Pan del Cielo.
Todos: Que contiene en sí todo deleite.
Oremos:
Oh Dios, que en este sacramento admirable
nos dejaste el memorial de tu pasión;
te pedimos nos concedas venerar de tal modo
los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre,
que experimentemos siempre en nosotros
el fruto de tu redención.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
BENDICIÓN DEL CON EL SANTÍSIMO (TODOS EN SILENCIO).
LETANÍAS AL SANTÍSIMO SACRAMENTO (Sacerdote)
Bendito sea Dios.
Bendito sea su Santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre.
Bendito sea San José, su castísimo esposo.
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos. Amén.
CANTO Final: Tu Reinaras
Tú reinarás, este es el grito
que ardiente exhalan nuestra fe
Tú reinarás, oh Rey Bendito
pues tú dijiste ¡Reinaré!
Coro:
Reine Jesús por siempre
Reine su corazón
en nuestra patria,
en nuestro suelo,
que es de María la nación.
Tu reinarás, dulce esperanza,
que el alma llena de placer;
habrá por fin paz y bonanza,
felicidad habrá doquier
Tu reinarás en este suelo,
te prometemos nuestro amor,
Oh buen Jesús, danos consuelo
en este valle de dolor
Tú reinarás, Reina ya ahora,
en esta casa y población
ten compasión del que implora
y acude a ti en la aflicción.
Tú reinarás toda la vida
trabajaremos con gran fe
en realizar y ver cumplida
la gran promesa: ¡Reinaré!
Este texto fue creado para el servicio en la Parroquia El Buen Pastor y sus centros pastorales.
